PATERNIDAD RESPONSABLE
Ser padre significa asumir un compromiso familiar y la
responsabilidad de los hijos. Cuando se observa a los hombres con sus hijos, no
se piensa en la sexualidad, porque no hay nada que cuestionar; sin embargo, la
presencia de hijos sin padres, invariablemente conduce a reflexionar en la vida
sexual del padre ausente.
En una sociedad tan diversa como la mexicana, aún existen hombres
que no son concientes de sus deseos paternales, y ven en el embarazo una
circunstancia ajena a ellos y que de acuerdo a la influencia de múltiples
factores, como la familia, la emociones, el trabajo y edad, aceptan o niegan las
consecuencias de sus prácticas sexuales. Incluso muchos varones no saben que
ellos son quiénes determinan el sexo de sus hijos, y el papel fundamental que
juegan en la herencia genética de un nuevo ser.
La sexualidad abandona
la cama
Hasta hace unos años la vida sexual de los varones, no era
un asunto relevante, era un tema de conversación exclusivamente masculino, que
se relacionaba con fantasías y proezas; no se cuestionaba su participación en
la reproducción. Muchos hombres se ufanaban porque las mujeres eran las responsables
del embarazo. Sin embargo a partir de la aparición de la epidemia VIH-SIDA y
sus mortales consecuencias; la sexualidad y las diversas prácticas sexuales ha abandonado
la recámara, para colocarse como un asunto de salud que atañe a hombres y
mujeres por igual.
Dilemas entre las antiguas
y nuevas ideas
A pesar de que en algunos grupos sociales, la actividad
sexual ya no está unida a la reproducción biológica por el uso de los
anticonceptivos y que es posible hablar del deseo y el placer, separado del
embarazo, el asunto de la
responsabilidad masculina en la sexualidad no esta resuelto; porque hombres y mujeres se debaten entre las
ideas tradicionales y una sociedad que esta en permanente cambio. Patrones de
conducta sexual que se aceptan y se
rechazan al mismo tiempo.
La sexualidad es más
que información
La sexualidad desde la vivencia personal y de género significa
muchas cosas, los afectos, las emociones, las carencias, los deseos y fantasías.
Por esta razón se ha insistido en que no basta con brindar información a las
personas para que aprendan a manejar responsablemente su sexualidad.
Cada ser humano lleva al encuentro sexual más que un
cuerpo y una imagen, le acompaña su
historia sexual, sus dilemas entre las ideas viejas y nuevas; y todos estos elementos entran en juego, en el
momento de asumir la paternidad.
Los hombres y la información sexual
Algunas mujeres dan por hecho que sus parejas conocen todo
sobre la sexualidad, la realidad muestra que ellos demandan tener mejores
conocimientos sobre su propia sexualidad y la de sus parejas. Incluso existe un
gran interés por reflexionar sobre sus padres y el deseo de comprometerse a
largo plazo con la procreación y el matrimonio. Sin embargo no todos los
hombres pueden pensar ante el embarazo y suceden dos cosas que asuman el
embarazo de su pareja, o simplemente escapan de esta situacion
por sus propios temores o por el peso y la influencia de la familia.
Alternativas
Nunca esta demás insistir en la urgencia de informar a
hombres y mujeres sobre el ejercicio de una vida sexual más libre, con menos
prejuicios, temores y una mayor responsabilidad ante los embarazos y la salud
sexual. Pero no basta con promover métodos anticonceptivos es necesario conocer
mejor, la diversidad de las prácticas, el placer y las emociones; los controles
y el dominio que se juegan en la vida
sexual.
Los servicios de salud sexual y reproductiva deben enfocar
sus esfuerzos educativos, preventivos y de atención a ambos géneros, sin discrimación de ningún tipo.
La decisión de ser padre debe ser el resultado de una
decisión compartida, madura, responsable
y que requiere de todo el amor para el desempeño de una paternidad y
maternidad que se tiene que aprender, porque no se nace sabiendo ser padres.
"Los hijos y las
hijas necesitan tener madres y padres adultos y realizados como personas"