MUJERES EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
La
mujer y los medios de comunicación han sido estudiados desde diferentes
perspectivas a través de los diferentes procesos socioculturales. A la mujer,
por ejemplo, se le ha considerado como un ente fabricado con la famosa frase de
"uno no nace mujer, sino se hace mujer" de Simone
de Beauvoir, pasando por el punto de vista
feminista-marxista que la consideraba elemento necesario en la lucha de clases
en el sistema capitalista, hasta ser eje central en la democracia y la
globalización actualmente.
El Proyecto Monitoreo Global de Medios 2000 (GMMP),
concluyó que Las mujeres representan apenas el 18% de las noticias en los
medios de comunicación, frente al 82% en el caso de los hombres. Con la
participación de 70 países, entre ellos México, y cerca de 50 mil personas, se realizó el GMMP el primero de febrero del 2000, con el
objetivo de "Mirar a las mujeres en los medios". El primer GMMP se realizó
cinco años atrás en el que participaron 71 países y tuvo como objetivo identificar
a las mujeres en las noticias a lo largo de todo un día, en prensa, radio y
televisión. Este primer monitoreo señaló que las mujeres tan sólo aparecían
como sujetas de noticias en 17% del total de las noticias impresas o
electrónicas frente al 83% de los hombres.
La participación femenina en los medios
alcanza porcentajes de 38% en la radio y televisión de Botswana y casi el 40%
en el Reino Unido; así como de 37% en la prensa de Zimbabwe o de 43% en México;
lo cual se convierte en la enorme posibilidad que estas mujeres produzcan un
cambio profundo en el contenido y democratización de los medios, y también la
inclusión de una visión de género objetiva y democrática.
Actualmente, mientras los medios de
comunicación masiva crecen, las redacciones son invadidas por las computadoras
y los programas de radio, televisión e internet se
multiplican, miles de mujeres han ingresado a trabajar en ellos cambiando
sublimemente la forma de comunicar.
En dichos medios, sin embargo -controlados
tradicionalmente sólo por varones-, la llegada masiva de mujeres en todas las
actividades, desde la reporteril y de locución, hasta la de producción y
programación, la editorial de contenidos y reflexión, incluso a la dirección,
aún les es difícil llegar a uno de ellos. Esta es una época en la que están
surgieron y masificándose en la televisión las telenovelas; igualmente llega a
un millón semanal el tiraje de las revistas femeninas y empieza a aparecer una
nueva imagen: la de la mujer moderna: buena ama de casa, super
buena madre, preciosa y delgada, interesada en el mundo del exterior,
profesionista o ejecutiva y maravillosamente bien maquillada. Esta imagen de la
mujer perfecta sigue congelada en la conciencia de muchas mujeres.
La presencia femenina se ha ampliado y diversificado
gradualmente en todos los medios de comunicación, pero las periodistas y
comunicadoras todavía enfrentan marcadas desigualdades en el acceso a ellos.
Aunque es cierto que la televisión cuenta con animadoras de programas y
conductoras de series, la presencia femenina no es muy destacada en programas
de debate o en el análisis de temas relacionados con la política, la ciencia o
la cultura. Existe evidencia de cómo la participación de las mujeres en los
niveles de decisión de los medios de comunicación es restringida, ya que por lo
común se les ubica en niveles medios, inscritas en una estructura dominada
básicamente por hombres. Del mismo modo, son pocas las directoras de
periódicos, subdirectoras y jefas de información, directoras de estaciones de radio
y televisión, así como dueñas de agencias de publicidad, lo que contrasta con
la alta participación femenina en las escuelas de periodismo, ciencias de la
comunicación y publicidad.
Hoy en día las mujeres tienen que apropiarse de las
nuevas tecnologías, y en los medios urge un proceso democratizador. El Siglo
XXI ha sido considerado como el siglo de las mujeres, frase figurativa que
implica tomar de sus creaciones culturales, de sus claves vitales, de sus
propuestas para reformar al mundo y de sus saberes
acumulados, una creación cultural universal en favor del desarrollo humano.
Diversos sectores insisten en la necesidad de que
los medios de difusión masiva contribuyan al cambio de actitudes y pautas
culturales que obstaculizan la participación y el desarrollo pleno de la mujer.
Entre otras cuestiones, se señala la necesidad de promover y difundir mensajes
que contribuyan a propiciar la igualdad de responsabilidades y reconocimiento
entre mujeres y hombres, ampliar la participación de ellas en las instancias de
decisión y en el diseño y ejecución de políticas y programas en materia de
medios de comunicación, incluido el aumento de los recursos destinados a la
investigación para profundizar en el estudio de los fenómenos de comunicación
relacionados con la imagen de la mujer.
FOTO: http://cedoc.inmujeres.gob.mx/