La literatura
mexicana durante la colonia
Eliff Lara Astorga
Citlalli Gómez Farías A.
En 1521 fue
conquistado el imperio azteca por las fuerzas españolas de Hernán Cortés. Desde
ese momento inició el período colonial mexicano, que cambió para siempre la
cultura de buena parte de la población. El cristianismo y la lengua castellana
se extendieron rápidamente a lo largo del territorio bautizado como Nueva
España. El gobierno de éste recaía en un virrey mandado desde Madrid, quien
tomaba las decisiones junto con un pequeño consejo de gente importante. La paz
social se mantenía gracias a un complejo sistema de leyes que daba distintos
derechos y obligaciones a cada grupo racial (sin mencionar a la Inquisición).
En efecto, según este sistema legal de "castas", un indio no tenía
las mismas garantías que un criollo (hijo de españoles, nacido en América), y
este último no podía aspirar a las facultades de alguien venido directamente de
la península ibérica. Ello condujo, eventualmente, a la revolución de independencia
de 1810.
La literatura
en lengua española comenzó a desenvolverse en Nueva España desde un principio.
Varios conquistadores letrados dejaron testimonio de sus combates en crónicas,
empezando por el mismo Hernán Cortés (1485-1547). En sus Cartas de relación, el capitán informa al emperador Carlos V sobre
las condiciones de las flamantes posesiones americanas, así como le relata los
hechos más relevantes de la guerra recién sostenida. Por su parte, el soldado
Bernal Díaz del Castillo (1492-1580) recogió su admiración por el paisaje
mexicano y la cultura indígena en su Historia
verdadera de la conquista de la Nueva España. Mención aparte merecen el libro Naufragios de
Álvaro Núñez Cabeza de Vaca (1490-1558), donde el militar narra cómo se
extravió en el sur del actual Estados Unidos y logró convertirse en un médico
milagroso respetado por los indígenas.