José Luis Cuevas
Una
muy difícil situación económica es la causa principal de que José Luis -el
tercer hijo de Alberto Cuevas y María Regla Novelo- naciera en una fábrica de
papel de la ciudad de México, en 1934.
Antes de
cumplir los 10 años, Cuevas se inscribe como alumno irregular a la Escuela de
la Esmeralda; continúa su formación artística en el México City Collage, tomando
clases de grabado con Lola Cueto.
A mediados
de la década de los 50, la obra de Cuevas empieza a ser reconocida por
coleccionistas y críticos especializados, entre ellos José Gómez Sucre, quien
lo invita a exponer en la Unión Panamericana (Washington, DC).
José Luis
Cuevas adquiere notoriedad por sus constantes exposiciones, tanto en Estados
Unidos, como en México, el resto de Latinoamérica y en Europa, incluso en la
Galería Edouar Loeb de París, el importante artista Pablo Picasso compra obra
de Cuevas.
Algunas
personas le atribuyen al artista haber "bautizado" como la "Zona Rosa" a la que
entonces era una importante área de promoción cultural, intelectual y de la
moda de la ciudad de México.
En dicho
lugar expuso lo que tituló como "Mural Efímero" en 1967, mismo que vuelve a
montar al año siguiente en la Ciudad Universitaria, como muestra de apoyo a los
movimientos estudiantiles que se desarrollaron ese año en la ciudad de México.
Cabe
agregar que dos años después se manifestará en San Francisco, California, en
contra de la guerra de Vietnam, organizando happenings (espectáculos que exigen
la participación del público) y elaborando carteles.
Su
intención inicial era mostrar la angustia y la soledad del hombre y eligió para
ello las escenas que encontró en hospitales y prostíbulos; sus modelos fueron y
siguen siendo la prostituta, el pordiosero, el loco y el enfermo.
A pesar de
la recurrencia de los temas, de Cuevas se puede decir que en su obra existen
diferentes variantes protagonizados por seres deformes, bellas imágenes de
personajes casi monstruosos.
Trayectoria
Pintor,
escritor y político, en su momento se le conoció como el "enfant terrible"
(traducido del francés, la expresión sería "niño terrible") de una generación
de artistas que se manifestaron contra la expresión del arte arraigada en
programas políticos enfocados en alimentar ideas nacionalistas.
De tal
postura es célebre su escrito "la cortina del nopal", historia donde critica
que la idea de educar a los pueblos mediante el arte no había logrado de
ninguna manera su cometido. Su postura no fue sólo un ataque constante contra
la cultura oficial, sino también contra la enseñanza académica –motivada por su
formación autodidacta- y contra el muralismo, en especial contra la figura de Sequeiros,
quien había hecho célebre la frase "no hay más ruta que la nuestra".
Otras
facetas del pintor dan a comentar que en teatro elabora la escenografía para la
obra "La noche de los asesinos" -que en México es premiada por la crítica
especializada-, así como para el "The American Ballet Company" en Estados
Unidos; monta junto con Sergio Arau y el escritor Carlos Monsiváis el espectáculo
"El Quid" en 1965. En cine se autointerpreta en la película mexicana "Los
amigos".
Han sido
diferentes los premios y reconocimientos que Cuevas ha recibido a lo largo de
su carrera, por ejemplo, en 1967 la exposición "Rosk 67" lo presenta como uno de
los 50 pintores más importantes del momento. Ese mismo año, el New York Times
-uno de los más importantes periódicos estadounidenses-, lo ubica entre los más
grandes dibujantes del siglo XX.
Cuevas
procrea tres hijas con la hoy fallecida Bertha, gran mujer que lo impulsa entre
otros logros a consolidar lo que hoy es el Museo Cuevas, ubicado en el Centro
Histórico de la ciudad de México y donde puede verse parte de su importante
conjunto artístico, que sigue en aumento.
Autor: Antonio Cedeño
Imagen: Detalle de pintura de José Luis Cuevas
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