El Cine Durante la Revolución Mexicana
Desde su origen,
el cine se convirtió en un importante medio de comunicación porque reúne al
mismo tiempo a un elevado número de personas. Esta cualidad le ha servido para
que también se le reconozca como una valiosa herramienta de propaganda.
Espejo de la Realidad
En 1896 el
cine hizo su aparición en México y de inmediato se popularizó, ya que contó con
la aceptación del propio general Porfirio Díaz. Las vistas, como se llamaba a
las tomas de unos cuantos minutos que mostraban la vida cotidiana.
La
objetividad y capacidad de comunicación masiva del cine fueron aprovechadas de
inmediato por los políticos, como medio para hacer propaganda, de acuerdo con
sus intereses.
Propaganda Presidencial
Porfirio
Díaz utilizó al cine para registrar, en películas de mayor duración que las "vistas",
algunos acontecimientos oficiales de particular importancia, como las fiestas
presidenciales de 1906, celebradas en Mérida, Yucatán; el viaje de Justo Sierra
a las ruinas de Palenque, en 1909, y su entrevista con el entonces presidente
de Estados Unidos, Taft, llevada a cabo en octubre del mismo año, en la ciudad
de El Paso, Texas.
No sólo el
gobierno de Porfirio Díaz hizo propaganda en el cine. Como presidente de la
República, Francisco I. Madero creó las "apoteosis", tomas con final jubiloso proyectadas al final de la función, cuya
intención era mostrarlo junto con su esposa y dejar en el espectador una buena
imagen del matrimonio presidencial.
Los Caudillos
Durante la
Revolución Mexicana, los caudillos de las diferentes facciones en pugna tampoco
fueron ajenos a este uso propagandístico del cinematógrafo. Victoriano Huerta,
Venustiano Carranza y Álvaro Obregón dejaron testimonio de sus actos a través
de la cinta de plata. Muchas de las acciones de guerra fueron filmadas como
documentales y eran exhibidas con éxito entre el público.
El
caudillo triunfador inaugurando obras o realizando actividades en beneficio del
pueblo, fueron las principales imágenes. Políticos y caudillos aprovecharon el
cinematógrafo para mostrar el lado negativo de sus enemigos y denigrarlos, como
lo hizo Victoriano Huerta para señalar los errores del zapatismo.
El cine
durante la Revolución Mexicana jugó el papel que le asignaron los protagonistas
de alto rango en esta lucha por el poder político y económico. En la actualidad,
las filmaciones de la Revolución permiten conocer de manera más precisa los
sucesos del momento.
Autor: Leticia Barragán López
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